Me puede. De verdad lo digo. Me puede la gente que critica para hacerse el snob. La gente que antes de que salga una película, un libro o un disco, ya saben cual va a ser su calificación (en una escala del uno al diez. O de una a cinco estrellas... O en ambas, que hilamos fino, oiga). Es más, ya saben que posición va a tener en la próxima encuesta de las 100 mejores "lo que sea" de la historia.
La historia está preocupadísima, por cierto.
Supongo que a estas alturas decir que un disco de U2 te gusta, es tan fácil, que la gente se busca excusas que van de peregrinas a gilipolleces para no admitir que esperan la publicación de cada nuevo album como el momento cumbre del año.
Para no admitir, que vale... no es Achtung Baby, ni el sobrevalorado Arbol de Joshua, pero que el disco es bueno de... eso. Y que han tenido que leerse las letras tres veces, y aún creen que no han pillado todos los posibles sentidos.
Mientras tanto, a mi me ha gustado, y si sale el 101 de los 100 mejores, pues ¡hala!, otro año será. Como si no sale.
Como si ellos lo necesitaran.
Como si a los comunes mortales, que estamos por debajo del bien y del mal, nos importara.
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